El último cristero, primera reimpresión

La historia no se olvida porque escritores como Luis Sandoval Godoy la escriben, y no sólo la traen a la memoria, sino que la recrean, la hacer literatura y arte, en el extremo, esas huellas humanas resuenan con tintes de poesía. Aquí una muestra de esta pequeña novela que nunca pierde vigencia: “CUANDO oyeran la

RESEÑA

La historia no se olvida porque escritores como Luis Sandoval Godoy la escriben, y no sólo la traen a la memoria, sino que la recrean, la hacer literatura y arte, en el extremo, esas huellas humanas resuenan con tintes de poesía.
Aquí una muestra de esta pequeña novela que nunca pierde vigencia:

“CUANDO oyeran la plática de la jefa, los muchachos iban a decir… Una cosa es la plática de Jovita Valdovinos y otra el significado de quienes nos andamos moviendo alrededor de aquella lucha y no podemos dejarla de lado. Una fuerza nos obliga a meter los pies en el agua podrida que se estuvo juntando en estos pueblos. No es posible olvidar aquellos hechos que nos hicieron temblar de rabia y de impotencia ante la crueldad del gobierno, ante la crueldad con que el verdugo que puso torturaba y mataba a aquellos a quienes le señalaban arriba. ¿Qué hacemos ahora con Jovita y qué con esta carga de justicia y de reclamo con que queremos cobrar aquellas maldades?
“Callado el aire, la noche apagada. Cargando en mí los ruegos de mi madre y también el rencor de mi tío, sentí un alivio inmenso, una dicha inmensa, una respuesta inesperada y venturosa que abrió la bolsa de pudrición que venía cargando desde mi rancho, que anduve cargando por Azqueltán y traje luego hasta la cumbre de Jalpa.
“No digo que me alegró el desenlace sangriento en que acabó la vida de Ambrosio; digo que me sentí contento al saber que otros hicieron lo que mi tío Cosme quería que yo hiciera; digo que me sentí contento de librarme de aquel compromiso y de no haber traicionado las súplicas de mi madre.
“De lo más hondo de mi ser estaba escurriendo aquel lodo negro y hediondo que traje conmigo tanto tiempo y que ahora me hacía recordar, aunque tan poco recordara aquel momento en que vimos Lucina y yo campanear el cuerpo de mi padre como un fruto seco que se mece en el viento. Estaban los hechos consumados. Nada quedaba por hacer, nada quedaba después de lo que hicieron aquellos hombres, aquel mediodía de Apozol, según lo ha contado la jefa de estos hombres que andan hoy por los cerros de Jalpa.
“¿Quiere decir que esta mujer hizo lo que no hicieron muchos hombres,..? Y ella sola, en atrevida audacia, brincando por barrancas y montañas, ha realizado y sigue realizando una acción justiciera en la cual queda atrapado el mismo gobierno.
“Historias que pasarán a las familias que vengan después a vivir en estos pueblos, lucha de otras generaciones que bordearon los filos de la barbarie, cuando la gente tenía que vengar con propia mano la infamia de un desalmado, la solapada traición de las autoridades que no supieron dar honor a su palabra. ¿Será cierto que el odio produce sólo odio? ¿Acaso un crimen se debe borrar con otro crimen, en casos tan dolorosos y sangrientos que merecen el rezo devoto de mi madre invocando la Preciosa Sangre y los Dulces Nombres?
“Me he quedado sin pronunciar una sílaba, sin ofrecer un cumplido, sin agradecer a Jovita Valdovinos la relación de los sucesos que ella encabeza, en charla jugosa, ardiente unas veces, calculada y medida otras.
“Hace un rato pude asistir al espectáculo de un horizonte en llamas, una hoguera de sol ardiendo en la cumbre de los cerros situados al poniente de Jalpa.
“Un instante nada más, porque luego se fue apagando la luz del día y empezó a estremecerse la tarde en el temblor de las luciérnagas, en el tímido canto de un grillo aquí y otro allá.
“Grillos y estrellas se van hundiendo en la oscuridad de la noche, mientras el fresno, frente a la casa de Jovita Valdovinos, fresno de cúpula oronda, se balancea como cuna de frondas verdes para arrullar la noche, para mecer los recuerdos.
“Estaba empezando a alear la grulla. ¿Desde aquella noche iba a amainar el ventarrón, que había hecho alear la grulla en estos pueblos?”

DETALLES
  • Tipo de pasta: NA
  • Editorial: NA
  • Idioma: NA
  • ISBN-10: NA
  • Dimensiones : NA

Registration

Forgotten Password?